30/07/2012

Conejo salteado con patatas al horno

Estamos vagos, pero tampoco tanto. En realidad estoy documentando y pensando las pruebas del #díadelcafé. Y lo que estoy haciendo pues no lo he publicado.

Así que el domingo hice una facilita. Podría haber sido un conejo al ajillo, pero al final lo hice macerado con un poco de mostaza y vino blanco.

Ingredientes (3 personas con hambre)
  • 1 conejo troceado
  • 2 cebollas
  • 3 patatas
  • 300 ml de vino blanco
  • 5 ml de vinagre blanco
  • 1 cucharada de mostaza de Dijon
  • 2 dientes de ajo para el adobo y 3 dientes para la fritura
  • Tomillo, pimienta, sal, aceite de oliva
Al lío
Dos a cuatro horas antes
  1. En una cuenco, poner la mostaza y disolverla con el vinagre y el vino blanco.
  2. Pelar los ajos y machacarlos con la hoja de un cuchillo grande. Añadir al adobo.
  3. Añadir al adobo pimienta, tomillo y sal al gusto.
  4. En una fuente, disponer una capa con los trozos del conejo.
  5. Regar abundantemente con el adobo. Acabar de poner el conejo y rellenar con el resto del adobo.
  6. Tapar con film o papel de aluminio y a la nevera.
  7. Mantener de dos a cuatro horas en la nevera.
A unos 50 minutos de la hora de comer
  1. Precalentar el horno a 220 ºC, arriba y abajo, si tienes aire, mejor.
  2. Pelar, lavar y chascar las patatas como para tortilla.
  3. Pelar, lava y cortar las cebollas en juliana (gajos estrechos).
  4. Poner la patata y la cebolla en una fuente de horno.
  5. Escurrir en un bol el adobo en el que ha estado el conejo. Dejar el conejo sin el adobo en la fuente en la que estaba aún en la nevera.
  6. Con el adobo que hemos recuperado, aliñar las patatas y las cebollas, removiéndolas en su fuente para que se unten del adobo.
  7. Salar ligeramente las patatas, ya que el adobo quizás sea un poco escaso.
  8. Bajar el horno a 200 ºC y meter a media altura la fuente de patata y cebolla en el horno.
  9. Vigilar las cebollas. Si en seguida toman color las puntas, parad el aire si lo tenéis. Si no, bajar la bandeja para alejarla de la parte superior y regular a 180 ºC.
  10. Allá a los 30 minutos, comprobar con un tenedor la consistencia de las patatas. En mi caso, tomó unos 40 minutos que estuvieran mantecosas.
  11. Mantener caliente en horno apagado hasta servir.
A unos 10 a 15 minutos de la hora de comer
  1. Las patatas están en el horno a medio hacer.
  2. En una sartén, poner aceite de oliva hasta cubrir el fondo generosamente.
  3. Poner a fuego fuerte hasta calentar el aceite.
  4. Saltear los ajos sin que lleguen a dorar.
  5. Con el fuego fuerte, saltear, volteándolos cada poco tiempo, los trozos de conejo que que estaban en la nevera. Cuidado, que saltará el aceite, porque llevan la parte de fuera con líquido del adobo.
  6. Cuando los trozos de conejo empiecen a tomar color, bajamos el fuego y dejamos que siga en el calor del aceite para que acabe de hacerse por dentro (unos 5 a 10 minutos, dependiendo de lo grandes que sean los trozos). La zona del costillar, que es muy fina, puede sacarse un poco antes.
  7. Separamos del aceite los ajos, que ahora sí estarán doraditos, y los trocitos de conejo que habrán quedado churruscaditos.
  8. Ponerlos en un mortero y machacar hasta obtener una pasta.
  9. Añadir parte del aceite de la fritura y remover para ligar una salsita.
A servir
  1. Para cada comensal, un lecho de patatas con cebollita del horno, unos trozos del conejo salteado y salsear con la mezcla de aceite mezclado con el deglasado de la sartén.

Progreso
Conejo marcado
Trozos de conejo en el adobo, listos para nevera
Acompañamiento, a falta del adobo
Inicio de la fritura de los ajos
Conejo ya dorado
¡A vuestra salud!

22/07/2012

Apple pie (o sea, tarta de manzana tapadita)

Como no soy muy de dulce, mi mujer me pregunta a menudo qué quiero que haga de postre. Me gustan las tartas de manzana, sobre todo las tartas en las que hay sólo pasta y fruta. Nada de cremas pasteleras, nada de nata, nada de artificios.

Al final, esto de ¿Qué postre hago? Es como el reto de The Whole Kitchen. Yo digo: "Apple Pie", y mi mujer dice "Busca una receta de cómo la quieres". Yo busco y le digo "Esta tiene la pinta que me convence". Y ella la hace.

Y así hemos llegado a esta receta. Nos hemos basado en la receta de 'El cocinero fiel', aunque, como él recomienda, con algunas variaciones para ajustarlo a nuestro gusto, es decir:
  • La cantidad de manzana. Nos pareció un poco escasa.
  • Nada de manteca. A mi mujer le da un poco de asco.
  • No pusimos harina en el relleno.
  • Especias, las que indica, pero algo más de nuez moscada, menos canela, en vez de esencia de vainilla, vainilla en polvo (no azúcar avainillado)...


16/07/2012

Ensaladilla de surimi

Estamos vagos. Es verano, hace calor, el horno tira patrás, pensar en unas alubias estofadas... ya estoy sudado, sólo de pensar.

Así que ensaladitas, cosas fresquitas.

Y esta es una contra las que perjuré el día de la ensalada. Es casi sana.

09/07/2012

Hamburguesa de pescado gratinada con all-i-oli

Después de probar unas hamburguesas preparadas de pescado que encontró mi mujer en un supermercado.

No me convencieron demasiado a la plancha. Estaban un poco sosas.

Así que manos a la obra y las preparamos con algo más, para realzarlas un poquito.

04/07/2012

Cigarettes russes

¿Galletas?¿Qué son las galletas?
  • Cachete, bofetada. A más de uno me apetecería darle una, pero estas no se cocinan, se retienen.
  • Carbón mineral lavado y clasificado, cuyos trozos han de tener un tamaño reglamentario comprendido entre 25 y 45 mm. No creo que nos estemos refiriendo a esto. Por mucho que queramos ayudar a los mineros en su lucha, me temo que esto no es comestible en este tamaño.
  • Escudo de la gorra del marino. A ver. Algunas se comerían a algún marino entero. A mí se me acaba de aparecer la imagen de los marineritos de Jean Paul Gaultier y me ha dado un poco de repelús. No es lo que buscamos.
  • Disco con que se sustituyó el pompón en el chacó y morrión militares, y que llevaba en la parte anterior el número del regimiento. Vale. El pompón, sé lo que es, pero el chacó y el morrión se me escapan. Hacer algo de lo que no conozco 2 de 3 ingredientes me parece arriesgado.
  • Arg. y Ven. Congestión de vehículos. ¿Viste? Esta gasheta tampoco la podés cocinar.
  • Vasija pequeña con un caño torcido para verter el licor que contiene. Vamos, que esto no es un blog de manualidades.
  • Dícese de la areola de grandes dimensiones. Como decía un amigo mío, "no importa la teta, sino la galleta"... No sé por qué sigo con esta definición, no es lo que busco.
  • Pasta compuesta de harina, azúcar y a veces huevo, manteca o confituras diversas, que, dividida en trozos pequeños y moldeados o modelados en forma varia, se cuecen al horno. Pues parece que hemos dado con la definición (Hay que decir que esta acepción estaba la primera y que yo sólo he estado liando la perdiz).
Después de leer la definición, se me fue al garete la primera propuesta que tenía preparada: No necesita horno. Ya me pensaré un nombre para presentarla, porque la RAE me la ha destripado.

Así que me concentré en la segunda: lleva harina, azúcar, huevo, manteca(illa) y tiene lo que vendría a ser "una forma varia".

Esta galleta la conozco desde que tengo uso de razón. La marca Delacre las comercializa desde... que yo recuerdo.

Y es que tienen forma de cigarrillo (cigarette, en francés). Es lo divertido de estas galletas. Que son blandas, las enrollas en un lápiz (yo lo hice con un palillo chino) y los dejamos al aire para que se enfríen y ¡voilà! se hacen crujientes.

¿Por qué los llaman rusos? Pues parece que nadie lo tiene muy claro. Alguien dice que hay algo parecido en Rusia, pero no concreta demasiado. Si alguien sabe por qué, bienvenido sea.

Eso sí, son perfectos para acompañar un café. Para los que no fumamos, también un café y un cigarro... ruso. Aunque no los aconsejo para el "cigarrito de después". Se llena la cama de migas...

De vuelta al lío. Otro sarao, esta vez cosa de @sweetnoelia1 y @losblogsdemaria, para preparar galletas.

Me he basado en la receta de C'est maman qui l'a fait, pero he tenido que variar las cantidades porque me salían un poco gordas y quebradizas al sacarlas del horno, así que aumenté la cantidad de mantequilla y reduje la de harina. Salen más finas y sabrosas, pero es un poco más complicado despegarlas de la placa con la espátula, por lo que hay que ir con cuidado.

Son muy fáciles de hacer y un éxito seguro.

Galletas de jengibre con chocolate como en "Los cinco"

"Dónde haya aventuras que correr/una pista, un mensaje en clave/a los cinco encontrarás". ¿Os acordáis de "Los cinco"? Este era la primera estrofa de la canción de la serie de televisión (un poco penosa, en mi opinión) de los libros de Enid Blyton que devoré con avidez cuando era un niño.

Una de las cosas que siempre me sorprendió de estas historias es que TODO lo que comían parecía tener jengibre. Galletas de jengibre, cerveza de jengibre (que siendo unos niños, en fin...), refresco de jengibre, pan de jengibre, chorizo de jengibre, vermouth de jengibre... Cosas muy contundentes (tocino, pastel de carne, ...) y jengibre.

Hace poco una prima de mi mujer nos trajo unas galletas de jengibre cubiertas de chocolate. Estaban de vicio, así que en busca de la receta de la galleta foránea. Aún así, nos hemos basado en una masa de galletas tradicional. Y aunque el resultado no es exactamente el buscado, ciertamente están muy buenas.
De vuelta al lío. Otro sarao, esta vez cosa de @sweetnoelia1 y @losblogsdemaria, para preparar galletas.
Y para hoy, una de esas recetas de "harina la que admita". Masa de galletas de nuestras abuelas, tuneada con jengibre.

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