No siempre se acierta.
Ya sabéis, para elegir un buen melón, dos consideraciones:
- Que sea denso, es decir, que para su tamaño, resulte pesado. Cuanto más maduro, más cantidad de agua, y por tanto más denso es.
- Presionar la base del melón (la opuesta a la mata). Si cede un poco, es que está maduro. Si no cede, está verde. Si se hunde en exceso, está demasiado maduro.
Aún así, los melones, aunque maduros, no son todo lo dulces que nos gustaría. Incluso a veces, están más verdes de lo que el tacto nos hace intuir.
Para estos casos, pues bueno, se puede hacer cabello de ángel o podéis hacer esta especie de sorbete, muy sencillo y resultón.
Ingredientes
- 1 melón
- 1 cucharada de fructosa o 2 de azúcar
- Zumo de 1/2 limón
- 1 chorrito de brandy o ron
Material de cocina